El diseño basado en intención se centra en entender qué quiere lograr el usuario y adaptar la experiencia a esa intención. Con IA, el usuario puede expresar una meta en lenguaje natural y el sistema puede proponer acciones, flujos o resultados.
Este enfoque es muy relevante para productos con agentes, copilotos e interfaces conversacionales, donde la interacción empieza con una intención antes que con un botón.







