Un AI Pipeline es una cadena de pasos que permite que una solución de IA funcione de manera ordenada. Puede incluir captura de datos, limpieza, recuperación de contexto, procesamiento, generación, evaluación y entrega del resultado.
En diseño de producto, entender el pipeline ayuda a mapear qué pasa detrás de una función con IA y cómo comunicarlo al usuario de forma clara.







