El diseño de asistentes virtuales se enfoca en crear experiencias capaces de orientar, responder o ejecutar tareas para una persona. Pueden vivir dentro de una app, sitio web, sistema interno o canal de mensajería.
En productos con IA, un asistente debe tener propósito, personalidad controlada, memoria útil, límites claros y opciones para que el usuario conserve el control.






